Las lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) hemos sido sistemáticamente invisibilizadxs en todos los espacios públicos. Siempre hemos estado presentes, contribuyendo con el desarrollo intelectual, artístico, científico y social del país, pero las fuerzas conservadoras nos han borrado de los libros de texto, las imágenes, las leyes y el lenguaje, dejando únicamente insultos para dar cuenta de nuestra existencia: tortillera, playo, loca, maricón, machona.
Aunque al país no le guste reconocerlo, en Costa Rica se discrimina a las personas LGBTI. A pesar de que tenemos los mismos deberes, no tenemos acceso a los mismos derechos que la población heterosexual. Nuestras uniones de pareja no son reconocidas legalmente, no tenemos acceso a todos los beneficios del sistema de salud y seguridad social, no podemos compartir legalmente la paternidad o maternidad de nuestros hijos e hijas, no podemos proteger nuestros bienes comunes, no tenemos los mismos derechos migratorios, y en el caso de las personas intersex y trans, no tenemos derecho a una cédula que refleje nuestra identidad sexual, por el contrario diariamente sufrimos en los quirófanos o consultorios la represión de la policía del cuerpo. Cada vez que expresamos nuestra identidad u orientación sexual recibimos violencia verbal y física.
Desde la Coordi del Beso Diverso reivindicamos el derecho a expresar libremente nuestro afecto y nuestra identidad en cualquier espacio público. Denunciamos que es hora de que se transforme la sociedad patriarcal y machista en la que vivimos, una sociedad que reprime el amor y promueve la violencia, que aplaude y televisa la violencia contra personas y animales, pero se escandaliza frente a la expresión genuina de cariño entre personas del mismo sexo.
Este 1° de Julio nos uniremos a la Marcha de la Diversidad para reivindicar el derecho a vivir una vida libre de violencia, para decirle a la sociedad costarricense que no permitiremos que la represión conservadora nos confine a los bares y las casas particulares. Esto no es un desfile, no somos un espectáculo que se exhibe para el entretenimiento del público, somos ciudadanxs manifestándonos por nuestros derechos. El colorido y la diversidad artística y performática de esta marcha no demerita el carácter político de su reivindicación: todos los derechos para todas las personas todos los días.
Apoyamos y hacemos parte de la reivindicación amplia por los derechos humanos que se ha planteado desde el Movimiento Invisibles. La discriminación hacia las mujeres, las personas LGBTI y el Estado confesional son aristas de un mismo problema: la violación sistemática de los derechos humanos en Costa Rica. Desde la Coordi del Beso Diverso llamamos a la población a no votar por quienes botan sus derechos y a movilizarse para denunciar que la clase política costarricense está legislando para sostener los privilegios de una pequeña élite minoritaria en el poder. Invitamos a apropiarnos de los espacios públicos que ya de por sí nos pertenecen, y del mismo modo apropiarnos de nuestro principal derecho: la libertad. Este primero de Julio exigimos:
Alto a la violencia contra personas LGBTI –
Derechos Humanos para todxs YA!
Ser diferente NO es indecente, discriminar ES lo asqueroso






